Plaza central dentro de la muralla
Una banda en la procesión en honor a San Blas, Santo patrono de Dubrovnik En el puerto de la ciudad.
Es el ingreso oficial sobre el mar Adriático
DA Dubrovnik se le llama La Perla del Adriático. La que antes fue un sitio medieval, ahora es el lugar para ir a veranear en Europa. Es una ciudad costera de una sutil mezcla entre el refinamiento veneciano, bizantinos, y húngaros, que dejaron su impronta en la arquitectura y del espíritu eslavo por su fondo. Es parte de la soberanía de la moderna Croacia, con una población aproximada de 45.000 habitantes. Ciudad rodeada de murallas y fortificaciones, Patrimonio de la Humanidad, declarada por la Unesco desde 1979. Su economía se basa en la navegación y el comercio marítimo; y ahora en el Turismo. Los mejores meses para ir son junio, julio, agosto y septiembre.
Para llegar a Dubrovnik por avión, necesita visa Schengen y además permiso de Croacia. Pero si la entrada es por mar, solo la visa Schengen. El Aeropuerto de Cilipi es el aeropuerto de la ciudad, a unos 20 minutos del centro, y también están cerca el de la ciudad de Split y de Sagreb, que es la capital y es un aeropuerto Internacional. La Moneda oficial es el Kuna pero sí aceptan euros en la mayoría de los comercios, y su idioma oficial es el croata.
Arte, cultura e historia
Se unen en esta preciosa ciudad, pequeña y accesible, para disfrutar de nuevas experiencias al pasear por las calles del antiguo barrio de Stari Grad, que hoy en día representa el casco viejo de Dubrovnik. Sus pavimentos de mármol y callejuelas llenas de sabor en cada esquina, son su mayor atracción. Cada día, los cruceros se detienen en la ciudad para que cientos de turistas hagan una visita rápida al casco antiguo. Además de sus hermosas playas, están el Monasterio y Museo Franciscano, la Catedral de San Blas (santo de los Enfermos), El Museo de Arte Moderno, El Museo de Guerra (para los amantes de la fotografía), el Acuario, y las Fabricas de velas (sumamente reconocidas en la zona).
Deleítese con los mariscos, con el venado, el chancho y el pato. Las opciones son varias, entre los pequeños y románticos restaurants dentro de los corredores del casco amurallado, o los que están afuera, y que además tienen vista al Mar. Muy recomendados son: Fresh, Sesame, Gil’s, Atlas Club Nautica.
