futbol ecuador

Febrero trae lo suyo

lacristi

La Cristi.


San Valentín ha perdido un poco su protagonismo porque como que se volvió predecible… lo mínimo que esperamos los que tenemos nuestra “cualquier cosa” es el ramito de flores, la cena deli, un regalito tierno y una gran noche de acción completa.

Los que no tienen pareja salen con un grupo de amigos, la pasan bomba, coctelean sin freno, se ríen acordándose de los febreros anteriores y lo que es mejor, juran jamás caer en la cursilería de angelito guatón con armas de Robin Hood.

Hay quienes ven la nube negra sobre sus cabezas y solo se lamentan por el amor perdido. Sufren y se acuerdan una y otra vez sobre cómo las dejaron; esas sí pasan solitas, porque nadie se cala a una sufridora, suficientes problemas personales tiene cada quien como para aguantarles la cantaleta a otros.

Ahora, como decía antes, febrero siempre trae lo suyo. Para mí, el premio este año lo tienen los sostenes guayaquileños. Lo digo tal cual, porque con tanta lluvia me ha tocado ver de todo. Las chicas de los colegios en los supletorios que caminan por los centros comerciales cual chaüís mojado y transparentadas, las oficinistas de todo tipo, las señoras mayorcitas, absolutamente todas andan mostrando la lencería sin estrés alguno. Pensé en un momento avisar Wild-On, pero lamentablemente dudo de que nuestra gente sobreviva al casting.

Febrero trae además todo un itinerario de cosas por hacer. Alguna gente tiene la dicha de salir de viaje, las amistades viejas se reciclan y uno se reencuentra con harto personaje de antaño, sobre todo en la playa, y lo más lindo de todo es la gente que uno conoce. Este año hay extranjeros por doquier, lo cual siempre es agradable, no solo porque mejoran el entorno y el panorama para las solteras, sino porque traen ciertas cosas, ideas, vestuarios, aires que le quitan un poco de monotonía a nuestra ciudad.

En esta época del año vienen también artistas, eso sí, se repiten los mismos desde los años ochenta, es impresionante, y lo que más asombra es que las salas se llenan… qué talento, con tanta tecnología, tantas cosas pasando, se vuelve a lo de siempre… ¡No basta!

Creo que es todo por ahora, el conato de amor y paz que se tiene en diciembre baja bastante en enero. En febrero lo retomamos por un pilche día y de ahí en adelante, por el resto del año, volvemos a ser los mismos… nada como la autenticidad, me gusta más la gente cuando está sin el efecto de esa falsa anestesia.
 

Columnistas