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Gye de fiesta

la_cristi

Gye de fiesta


Aunque uno se queja de que la ciudad no oferta mucho, para los que queremos hacer algo nuevo, Guayaquil siempre sorprende con algo interesante… Octubre es un mes en el que el clima sigue rico, entonces se lo puede aprovechar bastante bien.

Cuando yo era chica se iba sin falta a la Feria de Durán, era increíble todo lo que el recinto ferial podía ofrecer. Había buenos o a lo menos animados artistas, descuentos interesantes y lo mejor de todo: las cañitas amelcochadas con tres pasitas y envueltas en papel celofán de colores varios.

Otro programa bastante agradable es ir a bar hopping con amigas, hoy en día que hay servicio de limosina se pone más interesante la cosa. Ese paseíto que antes solo se podía hacer en chiva, asciende de categoría ahora que podemos jugar a las grandes citadinas…la de ir de estar de drinks, con buena música en esta agradable sala que se traslada por la ciudad, aunque es un clásico de peli ochentera gringa, no deja de ser interesante... de lo que sí no tengo idea es cómo logran cruzar los enormes policías acostados de nuestras urbanizaciones.

Plan interesante es ir al teatro… no tengo clara la oferta todavía, pero la clásica Martha Ontaneda suele ofrecer algo y el irreverente Tamariz me imagino que nos sorprenderá con algo novedoso, bien montado, yet with a twist.
Este octubre no hay feriado y aunque estamos “premiados” con cinco días en noviembre, asumo que a algunos nos hará falta salir de la ciudad. Por Playas no hay ni que asomarse, se mandaron tremenda carretera pero el pueblo está desastroso, lleno de huecos y polvo. Eso nos deja con la posibilidad de Salinas únicamente ya que la Ruta del Spondylus sí requiere de más días.

La zona de Bucay está medio terrorífica también, recibí los peores comentarios de la comida de la zona, ojalá y pronto repunte porque suena interesante tener la posibilidad de explorar el campo más a menudo, el Morgan está de lo más out, lo que repunta nuevamente en el centro son los drinks en el Manso.

En los plantones que han estado tan “in” en estos últimos tiempos he vuelto a disfrutar de lo agradable que es la plaza de San Francisco, tiene una brisa placentera en las tardes y un grupo tan variado que la frecuenta que realmente le da a uno la idea de ciudad grande, de diverso, de interesante.

Ojalá octubre se presente como lo imagino, un mes lleno de vida para los guayaquileños, con sorpresas positivas, con trabajo para todo el que lo necesite, con harta vida cultural, con portadas lindas de periódico, con platos nuevos en los restaurantes; en fin, que sea un mes para vivirlo... ¡Viva Guayaquil!
 

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